Buscar
  • Pilar Hernández Merino

Cultiva tu arte y deja fuera el estrés.

Actualizado: 10 de may de 2018

Cultivar un sendero de arte personal permite la expansión del alma, lo que en estos tiempos es una cuestión vital, pues nos conecta con el motor que mueve y da sentido a nuestros pasos: la necesidad de trascender y dejar huella en este mundo; revelándonos de paso, algo nuevo sobre nosotros mismos para re-crearnos una y mil veces.

Descubrir nuestros dones en la plácida instancia de hacer lo que nos gusta, es como encontrar al final de un arcoíris la fuente inagotable de energía creadora, y descubrir con la inocencia de los niños, que a menor expectativa y mayor gozo, todo lo que nace en ese espacio es mágico y proviene del misterio, y en ese entusiasmo y fascinación, ninguna preocupación puede bloquear nuestra energía.


Cuando hablamos de arte, no estamos hablando de artisticidad, es decir de buscar un ideal bajo metas y pretensiones propias o impuestas, para eso está el perfeccionamiento en una técnica, que es lo que solicita maneras correctas de hacer las cosas, el arte propio sólo requiere libertad para expresarse hasta develar al Ser. No hay dudas, ni peros, calificaciones o errores...sólo un sendero a recorrer, que si pudiéramos ampliar a la vida entera jamás dejaría espacio para el estrés.


Ver reflejada nuestra esencia en lo que hacemos, sea un delicioso guiso de legumbres o la poesía más excelsa, nos da claras señales de lo que somos: creadores por excelencia. Y cultivar ese quehacer es lo mejor para emprender la ruta del autoconocimiento y camino de realización personal desde donde el alma promueve procesos y el espíritu nos guía, ¿qué mejor terapia? Podemos ser nuestros propios maestros.


El Tiempo es Arte, dicen Los Mayas, haciendo alusión a ese valioso espacio- tiempo no lineal, donde desde el vacío se extrae la abundancia del todo, lo describen como el espacio creador por excelencia.


Si valoraramos el tiempo como arte en vez del tiempo como oro seguro gran parte del estrés que albergamos sería pronto un recuerdo. Pues nuestra búsqueda y afán serían sólo de instancias de entrega de nuestros dones y la posibilidad constante de co-crear el mundo que compartimos.


Comenzar a buscar instancias de arte propio, reconociendo simplemente qué es lo que más nos gusta hacer para cultivarnos en ello, ya sea el arte de las relaciones, el arte culinario, de la danza, el canto, el arte de la sanación, la música, el jardineo, la guitarra o simplemente el arte de existir, es el primer gran paso a ese mundo sin estrés, es decir sin miedo. t

0 vistas

Arcaluz: Comunicación, Bienestar y Artes para el Desarrollo Humano

© 2018 by Zurita & Asociados, Agencia & Consultora Creativa

  • Facebook icono social
  • Icono social Instagram
  • YouTube - Gris Círculo
This site was designed with the
.com
website builder. Create your website today.
Start Now